Las cañas de surfcasting son largas — normalmente de 3,90 m a 4,50 m — porque la distancia de lanzamiento es lo que pone la carnada más allá de la rompiente. El largo además mantiene la línea por encima de la espuma, lo que reduce el arrastre de la corriente sobre ella.
Potencia alta y peso de lanzamiento elevado son la regla, ya que el equipo lleva plomada pesada. Al comparar, mirá también la cantidad de tramos y el largo cerrado: una caña de playa entera rara vez entra en el auto.