El arrastre máximo es lo primero que hay que mirar: define cuánta presión aguanta el equipo antes de ceder línea. Para tararira y pejerrey, 5 a 7 kg alcanzan de sobra. Para dorado en el Paraná, surubí o corvina en la costa, buscá 10 kg o más — y tené en cuenta que el arrastre que vas a usar en la pesca real siempre es bastante menor que el número máximo del catálogo.
La relación de recuperación indica cuántos centímetros de línea entran por vuelta de manija. Las relaciones altas (7:1 en adelante) recuperan rápido y ayudan con señuelos de superficie; las bajas dan más fuerza para señuelos que ofrecen resistencia. La cantidad de rulemanes influye en la suavidad, pero por sí sola no mide calidad: tres rulemanes buenos rinden más que siete malos.
El reel frontal y el rotativo no son lo mismo. El frontal tiene la bobina fija, perdona errores de lanzamiento y es la elección natural para empezar y para señuelos livianos. El rotativo da más precisión y fuerza con señuelos pesados, pero exige pulgar entrenado para no armar nido. Compará ambos por especificaciones antes de decidir.